Hace 43 años el Sahara Occidental fue ocupado por Marruecos, con la complicidad del Estado español. Desde entonces, el Pueblo Saharaui está obligado a vivir bajo la ocupación de un país que vulnera sus derechos humanos, a sobrevivir en los campamentos de personas refugiadas de Tinduf en medio del más árido de los desiertos, o a emigrar lejos de su tierra.

A continuación puedes leer una breve cronología del conflicto del Sahara Occidental, y conocer algo más sobre los campamentos de personas refugiadas en los que residen las niñas y niños que participan en el programa Oporrak Bakean.

Los campamentos de población refugiada saharaui

Desde que el Pueblo Saharaui tuviera que huir de su tierra hace más de 40 años y se instalara en un trozo de desierto cedido por Argelia (la hammada argelina) la situación de los campamentos de población refugiada saharaui ha cambiado mucho.

Cuando llegaron a esta región, donde la temperatura en verano supera los 50 grados a la sombra y en invierno el frío llega a congelar, no encontraron nada más que arena. Únicamente gracias a una sólida estructura organizativa y a un importante sentimiento de solidaridad, característicos de este pueblo, fueron capaces de construir un lugar donde vivir dignamente en este desierto hasta poder retornar a su tierra.  

Actualmente, los campamentos situados en las inmediaciones de Tinduf (Argelia) y próximos a las fronteras del Sahara Occidental, Marruecos y Mauritania, están divididos en 5 wilayas (distritos o campamentos) que tienen los nombres de las ciudades más importantes del Sahara Occidental: Aaiún, Smara, Dahla, Auserd y Bojador. Además, también cuenta con una zona administrativa: Rabounni.

Cada una de estas wilayas se divide, a su vez, en 6 ó 7 dairas (pueblos), que a su vez se dividen en 4 barrios:

  • Wilaya de Auserd: Tichla, Agúenit, Güera, Bir Ganduz, Miyec y Zug (dairas).
  • Wilaya del Aaiún: Dchera, Bucraa, Güelta, Amgala, Daora y Hagunía (dairas).  
  • Wilaya de Smara: Farsia, Mahbes, Bir Lehlu, Tifariti, Hausa, Echederia y Mheriz (dairas).
  • Wilaya de Dajla: Argub, Umdraiga, Ain Beida, Tiniguir, Glaibat-Elfula, Yrefia y Bir Enzaran (dairas).  
  • Wilaya de Bojador: 27 de febrero, Akti y Lemsid (dairas).

Alimentación

A pesar de que a lo largo de los años se han ido implementando algunos proyectos de producción de alimentos (pequeñas huertas, una granja avícola, ganado camellar y caprino…) el desierto no produce suficiente alimento para toda la población refugiada. Debido a la situación excepcional y de refugio en la que se encuentran, la mayor cantidad de alimentos la reciben de la Ayuda Humanitaria, sea por parte de las Agencias internacionales como el ACNUR o el PAM,  sea a través de la solidaridad de la sociedad civil que envía caravanas de ayuda alimentaria.

Esto hace que la alimentación sea poco variada (sobre todo a base de cereales y legumbres) y cuente con pocos alimentos frescos y escasas fuentes de proteínas, generando problemas de anemia, diabetes y malnutrición en la población.

Agua

El agua es un bien escaso en el desierto. Algunos campamentos se encuentran ubicados sobre acuíferos relativamente accesibles, pero el agua es salada y no apta para el consumo. Por ello el agua se tiene que extraer en perforaciones más profundas, potabilizarla y distribuirla en camiones a la población. Cada familia cuenta con un depósito de agua (metálico o plástico) que se llena aproximadamente una vez al mes, disponiendo de menos de 20 litros por persona y día (estándar en situaciones de emergencia).

Educación

Los campamentos cuentan con un sistema educativo que ha cambiado radicalmente la situación cultural de la población. En el momento de la invasión marroquí, la tasa de analfabetismo entre las personas saharauis era del 95%, herencia de la colonización española. Actualmente, después de más de 40 años de exilio, el analfabetismo está por debajo del 10%. La RASD se ha convertido en el segundo país africano con mayor alfabetización, según los últimos datos de la UNESCO.

Todas las dairas cuentan con guarderías y las wilayas con escuelas primarias. Para la educación secundaria se han construido internados y un cierto número de estudiantes va a la Universidad en Argelia o Cuba, en menor medida. Se ha realizado un gran esfuerzo en la campaña para la eliminación del analfabetismo y la mayoría de las personas adultas tienen la oportunidad de aprender a leer y escribir. Y, además, varias dairas cuentan con centros de educación especial.

Salud

Existe una importante estructura de atención sanitaria en los campamentos, aunque adolece de falta de personal y recursos. Existen dispensarios médicos, hospitales de wilaya y un hospital central.

Los problemas de salud más importantes en la población saharaui vienen derivados de la deficiente alimentación, la calidad del agua y las duras condiciones del desierto.

Vivienda

Las viviendas habituales en los campamentos cuentan con una jaima (tienda) y con una construcción de adobe. Una es adecuada para los meses de más calor y la otra para los de más frío, además de constituir una estructura más estable frente a las inclemencias del tiempo del desierto (vientos fuertes, lluvias torrenciales en momentos puntuales…).

Cada vez cuentan con luz en más viviendas, aunque hay wilayas enteras a las que no ha llegado.  En estas viviendas no hay agua corriente, y, por lo general, los aseos son letrinas situadas fuera de la construcción principal.

El Pueblo Saharaui ha conseguido vivir con dignidad en uno de los lugares más inhóspitos. Sin embargo las dificultades siguen siendo notables. Ya son más de 43 años viviendo en el desierto, en campos de población refugiada y lejos de su tierra.

Breve cronología del Sahara Occidental

Colonia española

El Sahara Occidental fue hasta 1974 una colonia española (la provincia 53). En aquel año el gobierno de Franco comunicó que realizaría un referéndum de autodeterminación para el Pueblo Saharaui. Sin embargo, en lugar de realizar dicho referéndum, en 1975 firmó un acuerdo tripartito con Marruecos y Mauritania, por medio del cual entregaba el territorio del Sahara Occidental a estos dos países en contra de la legislación internacional.

La ocupación

En 1976 España retiró sus tropas y Marruecos y Mauritania ocuparon el Sahara Occidental. Marruecos lo hizo a través de la Marcha Verde, pero también reprimiendo al Pueblo Saharaui por medio de la violencia, llegando a bombardear a la población civil que huía con fósforo blanco y napalm.

Esta ocupación provocó la división del Pueblo Saharaui en dos: una parte de la población decidió quedarse y todavía hoy sigue sufriendo la represión de Marruecos, la otra parte huyo al desierto de la Hammada Argelina, tierra que les fue cedida por este país para ubicar sus campamentos de personas refugiadas.

El frente POLISARIO, movimiento de liberación nacional para la independencia del Sahara Occidental libró una guerra contra los países ocupantes que duró 16 años (Mauritania se retiró en el 79).

El plan de Paz

En 1988 se iniciaron las conversaciones entre en Frente POLISARIO  y Marruecos en las cuales las Naciones Unidas y la Unión Africana fueron las moderadoras. De ellas salió el plan de paz en el cual se indicaba que durante los primeros meses de 1992 se celebraría un referéndum. Se creó la MINURSO (Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental) y se acordó el registro del censo de votantes, el regreso de las personas refugiadas, el alto al fuego de las dos partes, el trueque y la libertad de los presos  y presas y la codificación de la actuación.

Sin embargo, Marruecos puso muchos problemas a la hora de cumplir los pasos que se indicaban en el plan y finalmente se negó a realizar el referéndum pactado. Desde entonces, se han realizado diversos intentos de retomar las conversaciones sin ningún éxito, y el Pueblo Saharaui se encuentra en una situación que  no es ni de guerra, ni de paz. Se encuentra dividido entre los territorios ocupados, los territorios liberados y los campamentos de personas refugiadas.

Mientras tanto, Marruecos sigue negociando con los recursos naturales del Sahara Occidental, violando los Derechos Humanos del Pueblo Saharaui y e ignorando el derecho de autodeterminación de esta población.

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